Necesitar un escape. Apretar ese botón rojo que se supone que te llevará algún lado mágico de la vida, esperar que todo se vaya por un pozo profundo y que se pierda en esa profundidad. Apretar ese botón rojo que te llevará seguramente mejor al lugar que estás ahora.
Ojalá la vida tuviera un escape para no afrontar todo lo que hay que afrontar. Pero simplemente hay que vivirlo, porque qué sentido tendría huir de todo ; hasta de tu vida , hasta de vos misma , hasta llegar a la profundidad.